Home




Noticias
Calendario de Actividades
Almacén Electrónico
Correo Electrónico
Admisiones a Primer Grado 2009-2010


Historia


Estamos a fines del siglo XIX. La paz porfiriana ha fortalecido la economía nacional. La cultura europea se ha implantado en el País, particularmente se ha afrancesado. La alta sociedad tiene residencias en París y su vida transcurre así en la capital francesa como en la capital mexicana.

En 1912, muere, en París precisamente, una dama radicada allí desde hace muchos años. Mujer engalanada por esclarecido talento, su pensamiento va hacia sus hermanos mexicanos, pobres de bienes materiales y culturales. Así es como nace en ella el santo empeño de legarles su fortuna por medio de una institución que se llamará "Fundación Mier y Pesado".

Esta ilustre dama mexicana lleva por nombre y apellidos ISABEL PESADO DE MIER. Nace en Orizaba, Ver., en 1832, quinta hija de Don José Joaquín Pesado y de Doña María de la Luz de la Llave. Se traslada a la Capital y a los 36 años contrae matrimonio con D. Antonio Mier de Celis.

Don Antonio de Mier de Celis, Duque de Mier, era de familia acaudalada, fue presidente fundador del Banco Nacional de México. Su muerte sobrevino en su casa de París en 1899 y deja heredera universal a su mujer Doña Isabel. A la muerte de su esposo, Doña Isabel sobrelleva su viudez en Paris y nunca más regresa a México; donó a la Biblioteca Nacional de México la biblioteca de D. Antonio de Mier, considerada como una de las mejores de la época.

Doña Isabel Pesado de Mier fallece en París el día 31 de enero de 1912.
Los restos de los Señores Mier y Pesado y los del hijo de ambos, Antonio Gregorio Mier y Pesado, reposan en la Basílica de Guadalupe.

El 2 de julio de 1917 se constituyó legalmente la "FUNDACIÓN MIER Y PESADO": Institución de Asistencia Privada con personalidad jurídica propia que administrará el patrimonio de Doña Isabel y de su finado esposo D. Antonio, en beneficio de cuatro establecimientos:

El Instituto "Fundación Mier y Pesado", en la actualidad son 1259 alumnas externas en todos los grados.
La Escuela "Fundación Mier y Pesado", cuya población escolar actual llega casi a 1700 alumnos procedentes de los cercanos barrios de Coyoacán.
La Casa de Salud "Fundación Mier y Pesado", asilo para ancianos que se encuentra en Tacubaya.
El Hogar "Fundación Mier y Pesado", asilo para ancianas, en la ciudad de Orizaba Ver.

En la declaración de principios del Patronato que administra la Fundación se anota:

"Como fiel intérprete del espíritu de caridad en su más noble acepción de amor y servicio a sus semejantes que inspiró a la Fundadora, el Patronato ha tenido y seguirá teniendo muy particularmente en cuenta el servir con absoluto desinterés a los sectores más necesitados de asistencia social, como son la niñez y la ancianidad desvalidas, alienta el propósito de seguir ampliando estos beneficios a un número cada vez mayor de personas"

Una Obra Educativa

El testamento de Doña Isabel Pesado de Mier, estipula en la Sexta Cláusula: "Se fundará una escuela adonde más se necesite para la enseñanza de los menesterosos, muy particularmente de los indígenas" Con esas bases, la Escuela "Fundación Mier y Pesado", empezó a funcionar desde el 1º. de marzo de 1937.

La Escuela fue en sus inicios, enteramente gratuita; incluídos los libros y enseres escolares. La Fundación aceptará empezar con 12 salones. Para la Fundación, los educadores ya están indicados: en la Colonia Del Valle, el Colegio "San Borja" goza de muy buena fama y sus lasallistas ansiaban regentar una escuela primaria para niños necesitados. La Fundación dio la solución al seleccionar como Director a Don Antonio Policanti Castillo. Entonces, el 1º de marzo de 1937, la escuela "Fundación Mier y Pesado", emprendía su siembra en el campo de mentes y de corazones ávidos de conocimientos y, tal vez, de cariño.

Genuina Escuela Lasallista

El auténtico pensamiento del Señor De la Salle incluye esta cláusula: "El fin de este Instituto es dar cristiana educación a los niños y con este fin tiene las escuelas, para que estando los niños  por la mañana y por la tarde bajo la dirección de los maestros puedan enseñarles a vivir bien, instruyéndoles en los misterios de nuestra religión".

La Escuela de la Fundación quiere edificar sobre base inconmovible, quiere educar aplicando los ideales de los dos Fundadores, y lo hará con esmero porque siente que trabaja bajo la luz meridiana: no hay equivocación posible. Los Directores sucesivos se esmerarán para atenerse al ideal, empeñandose en perfeccionarlo y en ampliar la acción formadora. Después del interinato de un año desempeñado por el Profr. Agustín Fabián Cárabez, hacen su entrada los lasallistas el 11 de febrero de 1958.